Ronaldinho descubrió que decir ‘amo México’ es el atajo más rápido para conseguir un puesto de burócrata deportivo con sueldo de estrella y cero responsabilidades.
El exfutbolista brasileño Ronaldinho, que una vez jugó en Querétaro por unos meses, declaró que México es casi como su segundo hogar. Lo curioso es que en menos de 24 horas ya recibió tres ofertas para convertirse en ‘asesor honorífico’ de la Federación Mexicana de Fútbol, con sueldo de funcionario pero sin obligación de asistir a juntas.
‘Me encanta México, la gente es maravillosa y el Estadio Azteca es increíble’, dijo Ronaldinho mientras firmaba autógrafos para una marca de refrescos que le pagó más por la entrevista que por toda su temporada en Querétaro. Lo que no mencionó es que su ‘amor’ por México coincide perfectamente con la promoción del Mundial 2026, donde TV Azteca transmitirá partidos gratis y necesita caras famosas que digan cosas bonitas.
Perspectiva Hexagonal de Ojo Diario
Cuando un extranjero famoso dice que ama México, inmediatamente le ofrecen un cargo público. Así funciona la burocracia deportiva: si eres una estrella internacional que pasó por aquí, automáticamente calificas para ser ‘embajador’, ‘consultor’ o ‘asesor especial’, con oficina climatizada y acceso a la cafetería ejecutiva del estadio. Ronaldinho podría ser el próximo en la lista, siguiendo los pasos de otros que visitaron, dijeron ‘qué lindo país’ y se fueron con un cheque.
Mientras tanto, el mexicano promedio que ama el fútbol desde niño sigue viendo los partidos por TV abierta, pagando impuestos que financian los sueldos de esos ‘asesores internacionales’ que aparecen cada cuatro años para el Mundial. La simulación es perfecta: celebramos que alguien famoso nos diga que somos especiales, mientras las ligas locales siguen con problemas de infraestructura y los niños juegan en canchas de tierra.
#RonaldinhoMéxico, #BurocraciaDeportiva, #Mundial2026, #FuncionariosDeLujo, #FútbolYSimulación
