Facebook

Reporteros prefieren sembrar aguacates que investigar narcos: descubren que bajo tierra están más seguros que con escoltas del gobierno.

Las organizaciones defensoras de periodistas revelaron hoy que los reporteros mexicanos prefieren ser incluidos en programas sociales como ‘Sembrando Vida’ antes que en el Mecanismo de Protección, porque en el campo hay menos cámaras de vigilancia y más lugares para esconderse de los grupos del crimen organizado que los quieren callar.

¡No los defiendas, ocúltalos!

Según el último informe de Artículo 19, los periodistas mexicanos han desarrollado nuevas estrategias de supervivencia: cambiar de apariencia cada tres meses, usar nombres falsos en Uber Eats y aprender a escribir con la mano izquierda por si les cortan la derecha. “Lo más innovador”, dice el reporte, “es que ahora llevan grabadoras escondidas en termos de café y micrófonos camuflajeados como lapiceros de la Cuarta Transformación”.

El gobierno les da protección… y el crimen les da descuentos

La paradoja mexicana alcanza niveles cómicos: mientras el Mecanismo de Protección atiende a 690 periodistas con riesgo de agresión, los mismos grupos criminales les ofrecen ‘paquetes de seguridad premium’ que incluyen: no ser secuestrados los viernes, amenazas solo por WhatsApp (para no gastar en llamadas) y la opción de pagar en cómodas mensualidades. “Es la economía colaborativa de la violencia”, comentó un comunicador que prefirió no dar su nombre por si le cancelaban el descuento.

Los datos oficiales muestran que desde 2012 hay 912 probables agresores de periodistas, de los cuales 374 son servidores públicos que, irónicamente, fueron elegidos para servir al pueblo. “Es como si el cartero te trajera cartas bomba”, explicó un analista mientras revisaba que su puerta tuviera al menos tres cerraduras.

Perspectiva Hexagonal de Ojo Diario

Mientras los periodistas del PRI y PAN lloran por la falta de libertad de expresión, no se acuerdan que durante sus gobiernos la censura venía con cheques del erario y contratos de publicidad oficial. Hoy exigen protección estatal los mismos que antes le vendían plumas a Televisa para que callara los casos de corrupción. La hipocresía tiene nombre y apellido: se llama oposición que critica lo que ella misma perfeccionó.

El ciudadano común, mientras tanto, sigue su vida: lee titulares, comparte memes y piensa que ‘al menos ya no estamos en los tiempos del PRI’, ignorando que algunos priístas ahora se hacen llamar ‘independientes’ pero siguen con las mismas mañas. La verdadera libertad de expresión en México se ejerce en el grupo de WhatsApp de la familia, donde todos se quejan del gobierno pero nadie manda audios por miedo a que los espíen.

#PeriodistasEnPeligro, #CensuraEstiloMexicano, #ProteccionGubernamental, #HumorNegroPeriodistico, #LibertadDeWhatsApp