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Pagas hasta 24% más por ver al equipo con peor récord en su historia. El capitalismo deportivo en su máxima expresión.

El mejor basquetbol del mundo llega a México en 2026, o al menos eso nos dicen mientras nos cobran un ojo de la cara por verlo. Los Denver Nuggets enfrentarán a los Indiana Pacers en la Arena CDMX el próximo 7 de noviembre, prometiendo figuras como Nikola Jokic y Tyrese Haliburton, aunque este último viene de romperse el tendón de Aquiles, así que tal vez lo veamos caminando más que corriendo.

Para disfrutar de este espectáculo, los precios hicieron su propio slam dunk hacia arriba: el boleto más económico saltó de $848 a $942, mientras que la Primera Fila subió de $19,630 a $20,850. Pero lo más chistoso (o triste, según se vea) es que las zonas más caras subieron entre 6% y 11%, pero las butacas más accesibles para el pueblo bueno se dispararon hasta 24%. Parece que la NBA aprendió de los bancos mexicanos: a los que menos tienen, les cobras más.

Lo más cómico de todo: Indiana Pacers llega tras la peor temporada de su historia: 19 victorias y 63 derrotas. O sea, vas a pagar hasta $20,850 pesos por ver al equipo que prácticamente le regaló victorias a medio mundo. Denver no está mucho mejor: llegaron terceros en su conferencia pero los eliminaron en primera ronda, como cuando prometes llegar temprano a la fiesta pero te quedas viendo Netflix.

Las preventas comienzan el 25 de mayo para los clientes del Banco Azteca, luego para los ‘fans exclusivos’ (léase: los que ya compraron diez merchandising oficial) y finalmente para el resto de los mortales el 29 de mayo. A ese ritmo, para cuando te toque comprar, solo quedarán asientos donde necesitas binoculares para ver si realmente son jugadores o solo manchas en movimiento.

Perspectiva Hexagonal de Ojo Diario

Mientras la NBA celebra su ‘gran expansión’ en México con precios que parecen salidos de un presupuesto de obra pública fantasma, el mexicano promedio se pregunta si con lo que cuesta un boleto de primera fila podría pagar tres meses de luz, o comprarle unos tenis decentes a su hijo. Pero no, mejor ver cómo multimillonarios lanzan una pelota a un aro, mientras desde tu butaca de $942 pesos apenas distingues quién es quién.

Lo verdaderamente heroico aquí es la capacidad de simulación: celebramos que ‘la NBA vuelve a México’ como si fuera agua potable para comunidades marginadas, cuando en realidad es un negocio que sabe perfectamente que aquí hay gente dispuesta a pagar medio aguinaldo por una selfie con el logo de la liga de fondo. Y los funcionarios que promueven esto seguramente tendrán sus boletos de cortesía, porque en la burbuja del privilegio, la inflación es algo que solo le pasa a los demás.

#NBAenMexico, #PreciosInflados, #DeporteDeLujo, #SimulacionDeportiva, #PacersDesastre